Sin más armas que una cámara oculta y sin más recursos que los de un periodista corriente, Antonio Salas, pseudónimo bajo el cual se oculta la identidad este periodista de investigación, ha desafiado todas las barreras del periodismo convencional, infiltrándose en el redes del terrorismo internacional, viviendo así de primera mano todos los riesgos y desafíos que ello conlleva.
Volvió a salir a la luz tras su última obra, que lleva por título El Palestino, una nueva investigación que llevo a cabo durante seis años y que hoy tenemos el placer de deleitar. Tras sus dos obras anteriores Diario de un skin y el Año que trafique con mujeres, Antonio ha querido sobrepasar los límites y demostrarnos las verdades que muy pocos conocen y que no interesan que salgan a la luz.

